jueves, 2 de enero de 2014

No mires hacia abajo

Comienza la película, un hombre se asoma por encima de una pared, parece muy alto,  lleva sombrero de copa; luego aparece caminando con zancos. Las primeras imágenes entre calles y árboles dan una sensación de fotografías llenas de nostalgia. Me atrapó la película,  empecé a verla sin perder detalles, porque es una película de detalles. A lo largo de trama se menciona dos veces la frase que la titula: "no mires hacia abajo"; pero hay que leerla, es inaudible.

Poemas en medio de los parlamentos, citas textuales,  me hicieron sentir que leía un libro de poesía en prosa trasladado a imágenes, a escenas; está llena de metáforas y licencias literarias. Me sentí identificada con algunos de los personajes.

Se puede decir que es una película para adultos porque tiene escenas explicitas de sexo; sin embargo, el director trata el desnudo y el sexo de una manera tan natural y poética, que uno se reconcilia con el desnudo y se aleja del pudor.

Durante toda la película tuve la sensación que me era familiar, me trajo a la memoria el film "El lado oscuro del corazón"; escenas o recursos que nada parecían asemejarse y sin embargo, yo sentía que en algo se parecían. Al terminar la película, busqué en Internet para confirmar que las dos son del director Eliseo Subiela.

"No mires para abajo",  para disfrutarla como la lectura de un buen libro en imágenes  y para aprender, como deberíamos aprender, cuando somos adolescente de los adultos.




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